La psicología de la belleza

mitos_belleza

Hoy vamos a hablar sobre la psicología de la belleza. ¿Sabías que nuestro concepto de la belleza está relacionado con nuestra genética? Durante mucho tiempo se ha pensado que los cánones de belleza se establecían culturalmente, pero recientemente estudios científicos realizados por la Psicóloga Nancy Etcoff han demostrado que la belleza es universal y sirve para publicitar nuestra salud y fertilidad.

El origen de este concepto de belleza que llevamos implementado en nuestros genes data de la prehistoria cuando se buscaban aquellas parejas con las que se tuvieran más posibilidades de procrear, y en aquella época no podían basarse más que en el aspecto físico. Así, una serie de condiciones físicas se estimaban mejores ya que significaban que esa persona se encontraba sana y en condiciones de perpetuar la especie. Entre los rasgos más saludables se encontraban: caderas anchas, cabello largo, ojos, labios y pechos grandes, en las mujeres; y espalda ancha, mandíbula cuadrada, torso y brazos musculosos, en el caso de los hombres. Esto nos ayuda a comprender que la belleza tenía la finalidad de la reproducción.

american-beauty

La belleza en todas las fases de la vida es algo que nos ayuda a sobrevivir. Cuando nacemos somos capaces de detectar la belleza, según demuestra un experimento llevado a cabo por la doctora Etcoff. En este ensayo se mostraba a niños de entre 4 y 12 meses dos fotografías de modelos muy distintas. Los bebés prestaron más atención y miraron durante más tiempo a la modelo “guapa” que a una “menos guapa”. Incluso desde el vientre materno los diferentes balances hormonales ya condicionan el concepto de belleza del niño.

Asimismo, la belleza conlleva muchas ventajas sociales, por ejemplo se estima que las personas atractivas tienen más posibilidades de conseguir un empleo que las personas consideradas menos bellas, pero sin embargo, por el simple hecho de ser bello se esperará más de ti: más capacidades, mayor confianza en ti mismo, y que aprendas más rápido. Todo esto es debido a los estereotipos.

Belleza y Felicidad: ¿Son los guapos más felices?

Científicamente no está demostrado que las personas atractivas sean más felices, pero si hay evidencias de que atribuimos inconscientemente la felicidad a una persona atractiva. Por ejemplo, en un experimento realizado por el programa Redes de RTVE, al mostrarse fotografías a un grupo de adultos, y preguntarles qué les inspiraban las caras de dos modelos muy diferentes, todos supusieron que el modelo más guapo tenía una serie de cualidades buenas como: sociabilidad, facilidad para encontrar pareja, dinero, deportista, además de contar con un trabajo mejor remunerado, mejor salud y una familia que se sentía orgullosa de él.

Lógicamente, esto no quiere decir que sea cierto, ni que todas las personas atractivas tengan estas cualidades, ni que el resto no  las tengan, pero es curioso como funciona nuestra percepción y la facilidad que tenemos para crear estereotipos y prejuicios. ¿Pero entonces qué pasa con las personas que nos atraen aunque no se correspondan con los cánones?

Creando la belleza exterior a partir de la interior

La conclusión es que la belleza es subjetiva, y que la salud mental tiene como base la autoestima, que se forma en torno a la autoimagen que a su vez está íntimamente relacionada con la belleza. Por ello, es vital no obsesionarse con la belleza y aprender a aceptarnos y a querernos sean cuáles sean nuestros rasgos físicos. Pero aun así podemos contribuir a ser más atractivos.

El ser humano, cuando desarrolla una actividad que le motiva, le inspira y le llena de gozo genera un halo de satisfacción y felicidad que le hace sentir especial y le vuelve atractivo y deseable ante los demás. Por ello, todos debemos esforzarnos en cultivar nuestra belleza interior a partir de satisfacciones, y sin querer, haciendo lo que más nos gusta, crearemos un halo que hará que los demás se sientan atraídos por nosotros.

Desde DIESTRES proponemos un ejercicio para cambiar estas situaciones que vienen dadas por la genética (como pudimos ver con el estudio de Nancy Etcoff) y por las asociaciones que hacen los adultos (en el caso del experimento del programa Redes) y así demostrar que el poder de cambiar la percepción de nuestra belleza.

El ejercicio consta de cinco pasos:

  • Ponte a pensar en las 6 mejores fortalezas que tengas, entendiendo ésta como algo en lo que eres bueno, algo que se te de bien, y que te haga feliz hacerlo.
  • Visualízate haciendo eso en lo que eres tan bueno.
  • Siéntete especial mientras te visualizas realizando o desarrollando alguno de esos puntos fuertes.
  • Piensa en las cualidades que posees y que hacen que tengas esas fortalezas.
  • Valórate a ti mismo y valora tus fortalezas y cualidades positivas.

Este ejercicio aumenta la autoestima y mejora la autoimagen que mostramos de nosotros mismos. El objetivo es sentirse orgulloso de nosotros mismos y de las fortalezas que poseemos y que a diario pasan desapercibidas. Al hacerlo la felicidad nos invade y nos sentiremos especiales, es entonces cuando mostramos a los demás una imagen mejor de nosotros mismos, cambiando a si la percecpción sobre nuestra propia belleza.

Concha de la Torre
Psicóloga Clínica
Creadora y directora del programa DIESTRES
firma_diestres

Un comentario

  • ilanet

    Muy interesante y claro el artículo, gracias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *