El “éxito” de las empresas a costa de los trabajadores

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Como todos sabemos, el panorama laboral actual no es el mejor de los escenarios. Muchas empresas se aprovechan de la alta demanda de empleo y gran disponibilidad de asalariados para aumentar la presión y exigir un mayor rendimiento a sus trabajadores, en ocasiones por encima de lo saludable.

¿Éxito a costa de los trabajadores?

Podemos traducir estas actitudes de las empresas como un claro ejemplo de mal liderazgo. El principio básico sobre la filosofía empresarial es que el mayor activo de una empresa son sus trabajadores. Por lo tanto, si queremos que una empresa tenga éxito, lo mejor que podemos hacer es sembrar unas buenas bases desde la dirección, motivar a los empleados y procurar un buen ambiente de trabajo y un sistema de diálogo.

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Los trabajadores son la mayor riqueza de una empresa.

Las malas decisiones de la dirección de la empresa tienen como consecuencia el estrés en los asalariados. El que pudiera ser un trabajador entusiasmado comienza a sufrir: incertidumbre, decepción, baja autoestima e incluso depresión.

Fases de la presión de los trabajadores

Este mal liderazgo generalmente se desarrolla en 4 fases:

  • Aumento de la presión: Generalmente puede darse en exigencias que no están reflejadas en el contrato, horarios excesivos sin descanso, “falsas bajadas de horario” en las que reducen tu jornada en el contrato pero no en la realidad, incumplimientos de los convenios, contratos temporales por tiempo prolongado, contratos en categorías laborales inferiores a la formación del empleado… En esta primera fase el empleado suele ceder o ser convencido en ciertos casos con promesas de mejoras futuras sin ninguna certeza.
  • Incertidumbre: Cuando esto sucede, se crea una sensación de incertidumbre, ya que el trabajador se siente infravalorado, desganado, decepcionado, y su rendimiento laboral baja inevitablemente. En esta fase puede haber una vuelta hacia la primera, ya que se dan casos en los cuales se aumenta de nuevo la presión, por parte de la empresa, ante la bajada de productividad.
  • Decepción: Tras la incertidumbre y el estrés que esta genera, llega un momento en el que los trabajadores sólo sienten decepción. Es en este momento cuando se plantean cambiar de empleo. Así es como muchas empresas dejan escapar a asalariados muy valiosos, que podrían aportar un gran rendimiento con la motivación adecuada. Sin embargo, prefieren ahorrar unos euros pensando que es el camino al éxito. Pero el éxito no está en el capital, si no en el valor humano, en las ideas y en la calidad que cada trabajador puede aportar a tu producto o servicio con su ingenio, conocimientos y forma de desempeñar tus tareas.
  • Fase crítica: En esta fase aparecen síntomas como ansiedad, angustia, insomnio, tristeza, baja autoestima e incluso llegar a padecer una depresión. Sentirte infravalorado diariamente en tu lugar de trabajo puede provocarte graves problemas psicológicos. En este momento la mayoría de empleados deberían poner límites, pero como las oportunidades laborales son escasas, muchos se ven obligados a aguantar las peores condiciones por la necesidad de no perder su puesto.

Conclusión

Podemos concluir, que a causa de un mal liderazgo, se pierden muchos empleados que hubieran podido ser beneficiosos para la empresa, pero no están dispuestos a aguantar condiciones inferiores a las que se merecen. En ocasiones, las empresas escudadas en la crisis económica, en lugar de valorar a los trabajadores los exprimen o invitan a salir de la empresa con estas condiciones. Estas empresas cometen el error de degradar el valor de los mejores activos que tienen.

Desde DIESTRES te animamos a que si te encuentras en esta situación, hagas el ejercicio de valorarte a ti mismo y reconocer tus fortalezas. Por ejemplo, escribe en un papel 50 de las mejores cualidades o valores positivos que consideres que tienes. Este ejercicio será válido si lo haces siendo honesto sobre tus cualidades. Así descubrirás el valor y utilidad que tienes en realidad, y serás consciente de que puedes desarrollar todas tus fortalezas en un nuevo ambiente de trabajo en el que realmente te valoren.

¡Recuerda lo valioso que eres!

Concha de la Torre
Psicóloga Clínica
Creadora y directora del programa DIESTRES

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Un comentario

  • Rosa

    Es una vergüenza que se aprovechen de la situación, estés trabajando por 2.17€ la hora, exigiéndote que cocines para 31 personas en 2 horas, limpiar la cocina, una guardería completa una persona sola, lavar juguetes, ropas etc….

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