Hábitos que aumentan el malestar y el estrés

Hay ciertas actitudes que repetimos cada día sin ser del todo conscientes de cómo nos afectan. Son ciertos hábitos, que repetimos en bucle y que conllevan pensamientos cíclicos normalmente negativos.

– Diálogo interior cíclico: Es lo que se conoce como “darle vueltas a lo mismo” constantemente. Cuando nos encontramos en una situación difícil, tendemos a pensar en esa situación constantemente hasta que se resuelve o cambia. Estos pensamientos negativos asolan nuestra cabeza y no nos dejan ver el lado positivo de las cosas ni despejarnos, lo que desemboca en tensión y estrés.

Insomnia

El insomnio causado por estrés crea tensión y dolores de cabeza.

– No dormir bien: Este mismo diálogo no nos permite descansar ni relajar la mente para dormir bien porque, como ya hemos explicado, crea tensión. El mayor problema que ocasiona es que la falta de sueño contribuye al estrés y se convierte en un círculo vicioso. Debemos pensar que estar despierto no acabará con el problema. Lo mejor es intentar dormir e incluso ir al médico para que nos ayude.

– Comer comida basura: Normalmente el estrés y la falta de tiempo van de la mano, y es muy frecuente caer en la tentación de comer comida rápida. Esto es malo para el organismo puesto que este tipo de comidas contienen gran cantidad de grasas. También es habitual recurrir a estimulantes para intentar abarcar la sobrecarga que tenemos encima, pero esto sólo empeora el malestar afectando al organismo, alterando el sueño y ayudando a descontrolar el estrés.

Unhealthy food hazard. Awareness. Cause and effect.

Las comidas basura afectan a nuestro organismo y acentúan el estrés.

– Descuidar la vida social: Es necesario que tengamos una vía de escape que nos ayude a relajarnos. Reunirnos con las amistades, la familia o la pareja puede aportarte un enfoque muy positivo.

– Abandonar los hobbies: En estas épocas de tensión se suele dejar de practicar aficiones o deportes. La excusa puede ser la falta de tiempo o el cansancio, pero lo cierto es que hacer lo que nos gusta, ayuda a rebajar los niveles de ansiedad.

– Sentirse la víctima: Solemos estar más estresados cuando no tenemos el control de las cosas, pero lo cierto es que realmente tenemos más control de lo que en verdad pensamos. Lo que ayuda en estos casos es reconocer las opciones que sí tenemos y tomando una actitud proactiva.

Concha de la Torre
Psicóloga Clínica
Creadora y directora del programa DIESTRES

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