La culpa no existe

En muchas ocasiones nos sentimos culpables de algo de lo que no tenemos ninguna responsabilidad. Esos pensamientos de culpa se enquistan haciéndonos sentir mal, y nos provocan estrés.

Cuando nos sentimos culpables por algo la respuesta que tiene nuestro cuerpo es el castigo. Nos sentimos ansiosos, decaídos y en ocasiones deprimidos. Cuando sentimos “culpa” nos centramos en lo negativo, nos paralizamos y nos sentimos mal. La única acción que realizamos es el autocastigo.

El sentimiento de culpa en nuestro día a día - Psicóloga Concha de la Torre - Madrid

Pero, ¿qué es la culpa? Podríamos definirla como el sentimiento que se genera a partir de un acontecimiento del que nos sentimos responsables. O la acción u omisión que provoca un sentimiento de responsabilidad por un daño causado. Lo cierto es que esto no tiene sentido. Los acontecimientos suceden por muchos factores y en la mayoría de ocasiones, no dependen en absoluto de nuestras acciones.

Esto no significa que tengamos que vivir sin tener en cuenta el respeto que debemos a los demás, sino que lo que es importante que asumamos es nuestra responsabilidad en el asunto.

Por poner un ejemplo, en una ruptura, ambas partes tienen responsabilidad en lo sucedido. Incluso en un caso de infidelidad, la parte perjudicada puede ser responsable de una falta de atención o dedicación a su pareja.

El sentimiento de culpa y responsabilidad en nuestro día a día - Psicóloga Concha de la Torre - Madrid
Lo más importante de aprender a encontrar la responsabilidad que se esconde tras el sentimiento de culpa, es que al hacernos responsables podemos actuar para paliar los daños que hemos podido provocar.

Un buen ejemplo de esto lo encontraríamos al romper un objeto que no es nuestro, pedir perdón en el momento y reponerlo. En el propio arrepentimiento demostramos nuestra responsabilidad y el deber de suplirlo. Una vez hecho, no tenemos por qué sentirnos mal o autocastigarnos por ello.

Y exactamente igual ocurre con las relaciones sentimentales. Al responsabilizarnos hemos de aceptar lo que las personas dañadas decidan a partir de los acontecimientos y respetar su decisión.

Si aprendemos a transformar la culpa en responsabilidad, nos libraremos de una gran cantidad de estrés. En DIESTRES trabajamos en ese proceso ayudándote para que asumas las responsabilidades que te corresponden sin autocastigarte y vivas una vida plena y feliz.

Concha de la Torre
Psicóloga Clínica
Creadora y directora del programa DIESTRES

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Un comentario

  • Manuel García G.

    Buena reflexión.

    Pero, ?qué opináis del estrés que se introduce en las organizaciones cuando unos a otros tratan de echarse la culpa (responsabilizar al otro) de que las cosas no salgan como deben?

    Con lo fácil que debería ser poner a los equipos de acuerdo con el reparto de trabajos y responsabilidades… y buscar soluciones a esas descoordinaciones.

    Que “terapia” proponéis para reparar estas situaciones?

    Saludos,

    MGG

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